Jamás un invento tuvo tantas utilidades, y además tan diferentes para la cual fue creada. Lo mismo vale pa´un roto que pa´un descosío, bueno en el sentido literal no, pero que vale pa´tó sí.
Hoy he venido a hablar de mi libro, digo... ¡¡¡de las toallitas limpiaculos de bebés!!!

Chiss, ¿cómo os quedáis?
Que no, que no ha venido ninguna marca para decirme "Oh, nos encanta tu blog, ¿quieres hablar de nuestras toallitas limpiaculos que son las mejores y más eficaces del mercado?" Hablo de las toallitas limpiaculos porque me parecen un fenómeno paranormal, casi milagroso.
Y sino, juzgad vosotr@s mism@s:
Uso común:
- Tu hija de 2 años que come cual elefante africano, y que a pesar de tu insistencia y de repetir mil veces "bebé, tienes que masticar muy bien y luego tragar", no te hace ni puto caso, y engulle aceitunas sin hueso, garbanzos, judías verdes, macarrones crudos, lo que pille, y cuando cambias el pañal, no deja lugar a la imaginación, sabes perfectamente lo que le han dado de comer en la guardería y por un momento tu mente entra en divagaciones sobre la operación pañal y por un momento piensas ¡¡esto no hay toallita que lo quite!! Pues te equivocas, están hechas a prueba de bomba, y nunca mejor dicho, porque eliminan hasta el último resto. Y entonces, vuelves a confiar plenamente en todas sus propiedades.
Uso sobrenatural:
¿Qué haces..

- ... cuándo tu hija de 2 años se mancha la sudadera con el zumo, batido, yogur, chocolate, lo que quiera dios que esté comiendo en ese preciso momento? Schiss...no hay problema hija, sacas una toallita, frotas hasta el infinito y más allá, y la mancha sale, por mis cojones, que sale.*
- ... cuándo tu hija de 2 años, está jugando en el parque, te has dejado los kleenex en casa y tiene las manos sucias y mocos para parar un tren? Schiss...no hay problema hija, sacas una toallita, con la mano abierta limpias de una, toda su cara, la doblas un poquito y se la pasas por las manitas. Arreglao.
- ... cuándo tu hija de 2 años decide dar de comer yogur a Minnie? En realidad es culpa tuya que te has tirado toda la cena fingiendo que Minnie come, para que ella coma, pero ella fingir no sabe, y le da cucharada de yogur, que evidentemente la señorita Mouse declina y por consiguiente, cae el montón acumulado en la cucharita al suelo. Schisss...no hay problema hija, sacas una toallita y dejas el suelo de la cocina niquelao. Eres consciente que las fregonas son para superficies más amplias.
- ... cuándo tu hija de 2 años, a la que llevas una hora acicalando para que esté guapa, sale a jugar a las piedras y sus botas negras de charol pasan a ser botas de encofrador, muy bien atrezadas con polvo y residuos? Schisss...no hay problema hija, sacas una toallita, la pasas por toda la bota, y voilá, como si fueran nuevas.
Pero lo que más me gusta de las toallitas limpiaculos es que no entienden de edades ni especies:
- Tu señor esposo, que come igual que un niño chico, y al que más de una vez le has visto con la servilleta en el cuello (esto es real, no ciencia ficción) y aún así no se libra del lamparón bien en sudadera, camiseta o pantalón. ¿Qué haces? Schisss...no hay problema, sacas una toallita y frotas como si no hubiera mañana para acabar con cualquier pizquita de suciedad.

- Tu perro, el que no te hace ni puto caso cuando le llamas, y que tiene dos tareas divertidas en su vida, una es jugar con los perros más babosos de la comunidad, si esos que le dejan el lomo como una pista idónea para carrera de caracoles, y la otra es rebozarse en mierda o cosas que huelen muy mal. ¿Qué haces? Schisss...no hay problema, sacas una toallita y limpias a tu mascota de arriba abajo y se queda con el olor característico de culitodebebé.
- Tu thermomix, que tiene dos pestañitas donde encaja la tapa, que están llenas de restos culinarios, que no hay dios que acceda a ellas, por más que lo intentes. Envuelves un cuchillo con la bayeta, coges un cepillo de dientes de uso exclusivo, pillas el limpiabiberones destinado a las tetinas...nada da resultado. Has perdido toda esperanza cuando de repente te ves con una toallita en la mano, te sientes poderosa, los ojos se van directamente a las pestañitas sucias de los cojones, y sueltas una carcajada de esas típica de malvada de peli, y sabes perfectamente que has encontrado la solución y que con un vaivén de la toallita quedan las pestañas limpias como un jaspe.
*Esta solución también es extensible a cuando tu hija de 2 años que está tomando zumo, batido, yogur, chocolate...te lo tira a tí encima.